Servicio continuo Campañas publicitarias

Campañas publicitarias en Cancún

Un anuncio puede llenarse de clics y no traerte un solo cliente. Lo que se trabaja es el camino completo, del anuncio hasta la venta.

Cómo se trabaja
De forma continua, con picos en tus temporadas fuertes.
Qué recibes
Anuncios al aire, una página de destino que responda y un reporte de a dónde se fue el presupuesto.
Con qué se mide
Cuánto costó cada contacto, y cuáles de esos contactos compraron.

Dónde se pierde Del anuncio a la venta

Todo lo que pasa después del clic

Entre que alguien ve tu anuncio y te compra hay cinco pasos, y en cada uno se cae gente. Por eso las campañas publicitarias se trabajan de punta a punta: si solo se cuida el primero, el presupuesto se va en el camino.

Esquema del recorrido de una campaña: el anuncio, el clic, la página a la que llega, el contacto y la venta, encadenados de arriba abajo.

  1. El anuncio
    Un anuncio suelto Un anuncio bonito que no sabe a quién le habla
    Una campaña medida Un anuncio escrito para un público concreto
  2. El clic
    Un anuncio suelto Clics que se cuentan y ya
    Una campaña medida Cada clic trae etiqueta: se sabe de qué anuncio viene
  3. La página a la que llega
    Un anuncio suelto Cae en la página de inicio, a buscarle
    Una campaña medida Cae donde está lo que prometió el anuncio
  4. El contacto
    Un anuncio suelto Un mensaje más, perdido entre los demás
    Una campaña medida Un contacto registrado, con el anuncio que lo trajo
  5. La venta
    Un anuncio suelto Nadie sabe qué venta salió de la campaña
    Una campaña medida Se ve qué anuncios traen ventas y cuáles solo gastan
Así se ve cuando solo se mira el anuncio: el resto del camino queda a oscuras. Ejemplo ilustrativo: no es una campaña real ni un resultado prometido, sino lo que se mira en cada paso.
  1. A quién le hablamos

    Públicos por interés, por zona y por lo que ya hicieron contigo: no le vendes igual a quien ya está en Cancún que a quien todavía no llega. Con presupuesto corto, hablarle a todo el mundo es la forma más rápida de gastarlo.

  2. Qué dice el anuncio

    Textos e imágenes hechos para cada público, y varias versiones al aire para ver cuál mueve. Sin fotos de archivo que lo mismo sirven para una clínica que para una cantina.

  3. A dónde llega el clic

    La página que recibe la visita tiene que sostener lo que prometió el anuncio. Si tu sitio no da para eso, primero toca desarrollo web.

  4. Cómo se mide

    Etiquetado, eventos de contacto y un reporte que dice cuánto costó cada conversación. Las impresiones no se cobran ni se venden.

  5. Qué se hace con eso

    Subir lo que funciona, apagar lo que no y repartir otra vez el presupuesto. Una campaña que nadie mueve se cansa sola.

¿Te hace falta? Señales

¿Cuántas de estas te pasan?

Seis cosas que nos cuenta casi todo el que llega con anuncios andando. Marca las que reconozcas.

  • Te llegan mensajes, pero no sabes de qué anuncio salió cada uno.
  • El anuncio manda a la página de inicio y ahí la gente se pierde.
  • Subiste el presupuesto y llegaron más clics, no más clientes.
  • Te reportan alcance e impresiones, y tú quieres contactos.
  • La misma pieza lleva tiempo al aire y ya casi nadie la voltea a ver.
  • Nadie sabe decirte cuánto te costó el último cliente que llegó por anuncios.

  • Si quieres dejar de pagar por cada clic, eso se construye con posicionamiento SEO, y tarda más en moverse.
  • Si lo que falta es contenido propio para alimentar los anuncios, va con redes sociales.
  • Y si el anuncio necesita qué mostrar y no lo tienes, antes hay que grabarlo y fotografiarlo.

El ritmo Cómo se trabaja

Lo que pasa cada vez que se revisa

Antes del primer peso, una sola vez

La medición

Dejar contado lo que importa antes de gastar: de dónde llega cada contacto, qué cuenta como contacto y a dónde llegan los mensajes. Sin eso, lo que sigue son suposiciones caras.

  1. Se lanza

    Varias versiones del anuncio por público, con presupuesto repartido a propósito.

  2. Se lee

    Qué pieza trae contactos y cuál solo clics, y en qué paso se está cayendo la gente.

  3. Se corta

    Se apaga lo que gasta sin traer, y se dice por qué. Nada se queda al aire por costumbre.

  4. Se sube

    Lo que funciona se lleva más presupuesto y se prueba en otro público.

Y se vuelve a revisar

Cada revisión te deja los anuncios al aire, lo que se apagó y por qué, y cuánto costó cada contacto.

Antes de contratar Cuatro preguntas

Pregunta esto antes de soltar presupuesto.

Lo que conviene preguntarle a cualquiera que te maneje campañas publicitarias, nosotros incluidos.

¿La cuenta de anuncios es mía?
Sí, y el píxel —el código que se instala en tu sitio para saber quién llegó desde un anuncio— y las conversiones también. Se trabaja desde tu cuenta con un acceso para nosotros. Si algún día cambias de agencia, el historial de aprendizaje de la plataforma se queda contigo, que es lo que de verdad cuesta reponer.
¿Qué cuentas como resultado?
Contactos y ventas registradas. Alcance, impresiones y «me gusta» salen en el reporte, pero no son el resultado: son el camino.
¿Quién escribe y arma los anuncios?
Nosotros, y los verás antes de que salgan. Si hace falta producción de foto o video, se dice aparte y con nombre: no se cuela dentro del presupuesto de medios.
¿Qué pasa si una campaña no jala?
Se apaga y se te dice qué se probó y qué no funcionó. Lo que no hacemos es dejarla andando para que el reporte se vea con movimiento.

Por industria Cuatro objetivos distintos

Cambia el objetivo, cambia la campaña

No se anuncia igual algo que se compra por impulso que algo que se decide en familia. Cada una de nuestras especializaciones por industria pelea por un objetivo distinto.

  • Que agenden una cita

    Poca gente, muy concreta y cerca. Aquí un clic barato no sirve de nada si el consultorio no se llena.

    Marketing médico
  • Que reserven directo, sin comparador

    Compites contra las agencias de viaje en línea, que pagan más que tú. Se gana por temporada, por público repetido y por lo que solo tú puedes ofrecer.

    Marketing turístico
  • Que pidan una cita para ver la propiedad

    La decisión es larga y cara, y una parte llega desde fuera del país. El anuncio no vende: abre la conversación.

    Marketing inmobiliario
  • Que compren el catálogo

    Muchos productos, margen corto y decisión rápida. Lo que manda es qué producto se anuncia y a quién se le vuelve a mostrar.

    Marketing digital para tiendas

Clientes Algunas piezas

Algunos de nuestros clientes

  • Maneja: portada de su sitio web, «La nueva forma de comprar autos» Maneja
  • seat•co: banner de promoción de mesas y sillas de bar seat•co
  • REDJETS: banner de vuelos privados REDJETS

Dudas Preguntas frecuentes

Lo que siempre nos preguntan

Depende de si tu cliente ya sabe lo que necesita o todavía no. Cuando ya lo sabe y lo está buscando, lo que funciona es aparecer en ese momento, en Google. Cuando todavía no te conoce, hay que salirle al paso en donde pasa el rato —Facebook, Instagram, TikTok o, si le vendes a otras empresas, LinkedIn— y darle una razón para voltear. Lo que no cambia: la campaña se elige por el objetivo, no por la plataforma de moda.

Trabajando lo que de verdad mueve el costo por contacto: a quién se le muestra, qué versión del anuncio se le muestra y a dónde cae el clic. Y midiendo con las conversiones de tu sitio, no solo con lo que la plataforma se apunta a sí misma, que siempre se atribuye de más.

El SEM es pagar por aparecer: prende y apaga el mismo día. El SEO es ganarse el lugar sin pagar por clic: tarda más en moverse y se sostiene solo. Juntos se tapan los huecos, y lo que se aprende de los anuncios —qué búsquedas traen clientes de verdad— sirve para los dos. El primero lo trabajamos aquí; el segundo, en posicionamiento SEO.

Sí. Nosotros le pagamos a la plataforma y te lo facturamos junto con el trabajo de armar, medir y mover las campañas publicitarias, así que no necesitas dar de alta tu tarjeta en ningún lado. Lo que sí queda a tu nombre es la cuenta: el presupuesto pasa por nosotros, el historial es tuyo. Y el reporte de cada revisión dice a dónde se fue el presupuesto.

Sí, y te lo decimos antes de cobrarte. No conviene cuando no hay quien conteste lo que entra: un contacto que nadie responde se pierde igual que si nunca hubiera llegado, y ahí el anuncio no tiene la culpa. Tampoco cuando ya no te da abasto lo que vendes: no te falta más gente, te falta decidir qué haces con la que ya llega. Y si lo que falla está antes, en el sitio, se arregla eso primero.

Acceso a tus cuentas de anuncios, o las abrimos a tu nombre si todavía no existen. Acceso a tu sitio, para dejar instalada la medición. Decidido a dónde quieres que lleguen los contactos y quién va a atenderlos. Y el material que ya tengas: fotos, catálogo y, sobre todo, qué sí puedes surtir y qué no. Nada de eso es creativo, y sin eso el primer anuncio no sale.

Listos para despegar Contacto

Dinos qué traes al aire. Empezamos por ahí.

Cuéntanos qué anuncios tienes andando y a dónde llevan. Con eso, en la primera llamada, vemos en qué paso del camino conviene empezar a mirar.

¡Mayday! Hablemos