Por pieza Diseño gráfico

Diseño gráfico en Cancún

Un menú, una presentación, un anuncio impreso. Cada pieza tiene un solo intento para que la entiendan, y eso se decide antes de abrir el programa.

Cómo se trabaja
Por pieza o por paquete, siempre con un brief por escrito.
Qué recibes
La pieza en el archivo que pide su destino, y el editable para después.
Con qué se mide
Que se entienda de un vistazo y que la imprenta no te la regrese.

Dónde se decide Una pieza por dentro

Por qué una pieza se entiende o no

Quien ve tu cartel va manejando y quien ve tu historia está haciendo fila. El diseño gráfico es decidir qué entiende esa persona en el poco tiempo que te va a dar.

Esquema de una pieza gráfica por partes: el mensaje principal, el orden de lectura, la marca aplicada y el archivo que se entrega.

  1. Lo primero que se ve
    Hecha al aventón Un titular largo y el logotipo enorme
    Diseñada Un mensaje que se alcanza a leer de lejos
  2. El orden de lectura
    Hecha al aventón Todo del mismo tamaño: el ojo no sabe por dónde entrar
    Diseñada Qué se lee primero, qué después y qué puede esperar
  3. Tu marca aplicada
    Hecha al aventón Colores y letras parecidos a los tuyos
    Diseñada Los del manual, con sus códigos exactos
  4. El archivo que se entrega
    Hecha al aventón Un JPG de WhatsApp mandado a la imprenta
    Diseñada El archivo que pide su destino: con sangrado y en curvas, o en medida de pantalla
Armada con lo que había a la mano: se lee si le dedicas tiempo, y nadie le dedica tiempo. Ejemplo ilustrativo de las partes de una pieza, no de un trabajo entregado.
  1. Qué tiene que lograr

    Vender, explicar, ordenar una fila o que te encuentren en un pasillo. Una pieza que quiere decirlo todo no dice nada.

  2. Qué se lee primero

    La jerarquía: tamaño, peso y aire. Es lo que hace que un cartel se entienda de reojo y una presentación no se lea como un documento.

  3. Cómo se aplica tu marca

    Colores, tipografías y usos del logotipo salen del manual. Si tu marca todavía no está definida, eso es trabajo de branding digital y va antes.

  4. Dónde se va a ver

    No se arma igual un espectacular que una historia de Instagram: cambian la distancia, el tiempo de lectura y hasta si hay sonido. Y si va a vivir a la intemperie en Cancún, el sol y el salitre llegan antes que tu cliente.

  5. Qué archivo queda

    El de impresión con sus márgenes y sus tintas, el de pantalla en su medida exacta, y el editable para cuando cambie el precio o la fecha.

¿Te hace falta? Señales

¿Cuál de estas ya te pasó?

Lo que más nos cuentan quienes llegan con piezas hechas a la carrera. Marca lo que reconozcas.

  • Mandas a imprimir y el color no sale como se veía en tu pantalla.
  • Tienes el menú en cinco versiones y nadie sabe cuál es la buena.
  • Cada promoción la arma quien puede, desde el celular.
  • Tu presentación de ventas son puros bloques de texto.
  • La imprenta te pide «el archivo en curvas» y no sabes qué mandarle.
  • Pediste una pieza para un espectacular y te llegó en tamaño de Facebook.

El ritmo Cómo se trabaja

Del brief al archivo final

Antes de abrir el programa

El brief

Qué pieza es, para quién, dónde se va a ver y qué queremos que haga quien la vea. Con los textos finales y las medidas reales. Lo que se decide aquí ahorra vueltas de ajustes después.

  1. Concepto

    Cómo se va a resolver: qué se dice primero y con qué recurso visual. Se acuerda antes de maquetar.

  2. Propuesta

    La pieza armada, con tu marca aplicada y el texto real dentro. Nada de «lorem ipsum» ni de fotos que después no se pueden usar.

  3. Ajustes

    Las vueltas acordadas, todas juntas y por escrito. Los cambios a cuentagotas son los que alargan una pieza sin que nadie se dé cuenta.

  4. Los archivos

    El de impresión con el material y el acabado especificados, el de pantalla y el editable. Cada uno con el nombre y la medida que le toca.

Después de entregar

El archivo original queda contigo: lo puedes reimprimir el año que viene o pasárselo a otro proveedor sin volver a pagar el diseño.

Antes de encargar Cuatro preguntas

Cuatro cosas que conviene dejar por escrito.

Valen para cualquiera que te haga diseño gráfico, también para nosotros.

¿Me entregas el archivo editable?
Sí, y en un formato que otro diseñador pueda abrir. Quedarte solo con el PDF significa volver con el mismo proveedor cada vez que cambie un precio.
¿Las tipografías y las fotos están licenciadas?
Sí, y se dice con qué licencia. Una tipografía pirata o una foto bajada de Google se convierten en un problema el día que la pieza crece: en un espectacular, en un empaque o en una demanda.
¿Cuántas vueltas de ajustes entran?
Se fijan en el brief, y se piden juntas: las correcciones que llegan de una en una cuestan más trabajo que armar la pieza entera.
¿Qué necesitas de mí para empezar?
El brief, los textos finales, las medidas reales y tu manual de marca si existe. Lo que más retrasa una pieza no es diseñarla: es esperar el texto definitivo.

Dudas Preguntas frecuentes

Lo que siempre nos preguntan

Piezas para redes, presentaciones, impresos —volantes, menús, folletos—, papelería, señalética y material para punto de venta. Cada una se entrega en el archivo que pide su destino y con su editable.

El branding decide cómo se ve y cómo habla tu marca, y lo deja por escrito en un manual. El diseño gráfico aplica esas reglas a cada pieza concreta. Si no existe el manual, cada pieza inventa un poco y la marca se va deshaciendo: por eso conviene ese orden.

Una sola, y también un paquete cuando son varias del mismo tipo: sale mejor porque el concepto se resuelve una vez y se aplica a todas. El presupuesto se hace igual: por escrito y detallado.

El brief contestado, los textos ya definidos, las medidas reales de donde va a ir la pieza y tu manual de marca si lo tienes. Si no lo tienes, se trabaja con lo que exista y se deja anotado lo que haría falta definir.

Depende de cuántas piezas sean, de si hay que crear el concepto o aplicar uno que ya existe y de si lleva ilustración o fotografía propia. Se presupuesta por escrito, pieza por pieza, y ahí se ve qué se puede simplificar.

Listos para despegar Contacto

La última pieza que mandaste a imprimir. ¿Te representa?

Tenla a la mano para la primera llamada. Ahí se ve si lo que hace falta es una pieza nueva o si el problema es de marca, y en ese caso también te lo decimos.

¡Mayday! Hablemos