Proyecto con entrega Desarrollo web

Desarrollo web en Cancún

Un sitio bonito que tarda en abrir, que Google no entiende y que nadie puede editar es un folleto caro. Lo que no se ve es lo que decide si funciona.

Cómo se trabaja
Como proyecto, con una fecha de publicación.
Qué recibes
El sitio publicado, los accesos a tu nombre y tu equipo capacitado para editarlo.
Con qué se mide
Velocidad, qué páginas indexa Google y cuántos contactos llegan desde el sitio.

Dónde se decide Lo que se ve y lo que no

La mitad del trabajo no se ve

Tu cliente ve una página; el trabajo de desarrollo web está casi todo debajo: lo que pesa cada imagen, lo que Google alcanza a leer, lo que queda registrado cuando alguien escribe y quién puede cambiar un texto el martes.

Esquema de una página en dos capas: arriba lo que ve el visitante y debajo la velocidad, el marcado que lee Google, la medición y el panel de edición.

  1. La portada
    Lo que ve tu cliente Una página que dice qué vendes y cómo te escriben
    Lo que hay debajo Imágenes comprimidas y lo justo de código para que abra rápido en datos móviles
  2. El contenido
    Lo que ve tu cliente Textos, fotos y precios ordenados
    Lo que hay debajo Títulos y encabezados que Google puede leer y clasificar
  3. El botón de contacto
    Lo que ve tu cliente Un formulario o un botón de WhatsApp
    Lo que hay debajo Un evento registrado: de dónde vino cada contacto
  4. El panel
    Lo que ve tu cliente Nada: esto no lo ve el visitante
    Lo que hay debajo Un lugar donde tu equipo cambia un texto o un precio sin llamarnos
Esto es lo que se juzga en cuanto abre la página. Ejemplo ilustrativo de las dos capas de una página, no de un sitio entregado.
  1. Qué tiene que pasar en el sitio

    Que te escriban, que reserven o que compren. La estructura se arma desde ahí, no desde cuántas secciones te caben en el menú.

  2. Cómo se ve

    Diseño sobre tu marca, no sobre una plantilla comprada. Y pensado primero para el celular, que es la pantalla que menos perdona.

  3. Cómo está hecho

    Se programa para que cargue rápido y no se caiga al primer complemento nuevo. Y se deja documentado, para que no dependas de quien lo hizo.

  4. Lo que lee Google

    Marcado, velocidad, versión móvil y las direcciones antiguas redirigidas. Sobre esta base se construye el posicionamiento SEO; sin ella, no hay sobre qué.

  5. Lo que se mide

    Cada contacto queda registrado con su origen, que es lo que permite saber si un anuncio trae clientes o solo visitas.

  6. Quién lo edita después

    Tu equipo, con una capacitación y el sitio documentado. Con temporadas como las de Cancún se nota: hay que mover horarios y precios sin esperar a nadie. Un sitio que solo puede tocar la agencia envejece en cuanto la agencia se va.

¿Te hace falta? Señales

¿Cuántas de estas reconoces?

Seis cosas que escuchamos en casi toda primera reunión. Marca las que reconozcas.

  • Abrir tu sitio con datos móviles es un ejercicio de paciencia.
  • Para cambiar un texto tienes que pedírselo a alguien.
  • En el celular se ve distinto, y peor.
  • No sabes cuántas personas te escribieron desde el sitio el mes pasado.
  • Tiene páginas viejas que ya no dicen lo que vendes.
  • Alguien te dijo que «hay que actualizarlo» y no sabes qué significa.

El ritmo Cómo se trabaja

De la estructura a la publicación

Empieza contigo

El diagnóstico

Qué tiene que pasar en el sitio, qué contenido ya existe y qué hay que escribir, y qué direcciones antiguas hay que conservar. Lo que más retrasa un sitio es el contenido que nunca llega.

  1. Estructura

    Qué páginas van, cómo se llaman y cómo se llega a cada una. En papel, antes de diseñar.

  2. Diseño

    Primero el celular. Se aprueba pantalla por pantalla, no al final de todo.

  3. Programación

    Se arma el sitio, se optimizan las imágenes y se deja el panel listo para que tu equipo lo use.

  4. Pruebas

    Velocidad, formularios, versión móvil, redirecciones de lo viejo y que Google pueda leerlo.

  5. La publicación

    Se sube, se revisa en vivo y se entrega con los accesos a tu nombre.

Después de publicar

Queda la capacitación de tu equipo y el sitio documentado. Si prefieres que el mantenimiento lo llevemos nosotros, se acuerda aparte y por escrito.

Antes de contratar Cuatro preguntas

Esto se pregunta antes, no después.

Se preguntan antes de contratar un desarrollo web, y también valen para nosotros.

¿A nombre de quién quedan el dominio y el hosting?
Tuyo. El dominio se registra con tu correo y el hosting a tu nombre; nosotros entramos con un acceso. Si están a nombre de la agencia, el día que te quieras mover tienes que pedir permiso para llevarte lo tuyo.
¿Con qué está hecho, y quién más lo puede mantener?
Con WordPress —y WooCommerce cuando es tienda en línea—: herramientas estándar que cualquier desarrollador conoce, no un sistema propio. Así puedes cambiar de proveedor sin rehacer el sitio, que es la forma más cara de quedar atrapado.
¿Puedo editarlo yo?
Sí: se entrega con una capacitación y con la documentación de lo que hay dentro. Cambiar un texto, un precio o una foto no debería costarte una llamada ni una factura.
¿Qué pasa con mi sitio de ahora?
Se revisa qué páginas tienen visitas y qué direcciones hay que redirigir antes de publicar. Un sitio nuevo sin redirecciones tira a la basura lo que el anterior ya había ganado en Google.

Clientes Algunas marcas

Con quién hemos trabajado

Dudas Preguntas frecuentes

Lo que siempre nos preguntan

Sitios de empresa y de servicio, catálogos, páginas de aterrizaje para campañas y tiendas en línea. Lo que define el trabajo no es la etiqueta sino qué tiene que pasar dentro: que te escriban, que reserven o que compren.

Depende de cuántas páginas lleve, de si el contenido ya está escrito y de cuántas personas tengan que aprobar. Lo que más retrasa un sitio no es programarlo: son los textos y las fotos que no llegan. Con el alcance cerrado se fija la fecha de publicación, y se cumple si ese material llega cuando se acordó.

Porque el mismo sitio se abre en pantallas de todos los tamaños, y porque Google evalúa la versión móvil. Un sitio que en la computadora se ve bien y en el teléfono obliga a hacer zoom pierde clientes antes de que te lean.

Un sitio no se queda quieto: el gestor y sus complementos se actualizan, y lo que no se actualiza se rompe o se vuelve un agujero de seguridad. Podemos encargarnos nosotros o dejarlo en manos de tu equipo con el sitio documentado; se acuerda antes de publicar, no cuando ya falló algo.

Depende de cuántas páginas lleve, de si hay que escribir el contenido, de si vende en línea y de qué hay que migrar. Por eso no manejamos paquetes cerrados: se arma un presupuesto con el alcance desglosado, y ahí ves qué pesa cada parte y qué puedes dejar para una segunda etapa.

Listos para despegar Contacto

¿Tu sitio te trae clientes o solo está ahí?

Ábrelo como lo abre tu cliente: desde el celular y con datos. Si se hace esperar o te obliga a hacer zoom, ya sabes de qué va a tratar la primera llamada.

¡Mayday! Hablemos